“Debemos reflexionar sobre este progreso lento y desigual y revisar nuestras políticas económicas y sociales destinadas a erradicar la pobreza”
Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todo el mundo.
La recuperación económica está en marcha pero se espera que muchos países no recuperen el crecimiento económico a los niveles anteriores a la pandemia hasta 2022-2023.
La pandemia provocará un aumento de los jóvenes sin educación, empleo o formación. Según datos de 2019, la tasa de jóvenes sin estudios/empleo/capacitación fue del 31,1% en las mujeres y del 14% en los hombres.
La llegada de turistas internacionales cayó de 1.500 millones en 2019 a 381 millones en 2020, a consecuencia de la pandemia. No se espera que vuelva a los niveles de 2019 hasta dentro de 4 años.
Incluso antes de que se produjera la pandemia, el crecimiento económico mundial se había ralentizado. La crisis de la covid-19 alteró las actividades económicas en todo el mundo y provocó la peor recesión desde la Gran Depresión de 1929. En el año 2020, se perdió el 8,8% de las horas de trabajo en todo el mundo (en relación con el cuarto trimestre de 2019), lo que equivale a 255 millones de puestos de trabajo a tiempo completo, aproximadamente cuatro veces más que durante la crisis financiera mundial de 2007 a 2009.
La pandemia ha puesto a los trabajadores con empleos informales en situación de riesgo (unos 1.600 millones de personas), ya que carecen de protección contra enfermedades o confinamientos. Los trabajadores jóvenes y las mujeres se han visto especialmente afectados por la crisis.
Apoyar las campañas Internacionales para acabar con la esclavitud moderna, el trabajo forzado, la trata de seres humanos y los matrimonios forzosos.
Premiar el trabajo bien hecho (Las personas responden bien a los sistemas de recompensa).
Proporcionar estabilidad. Empoderar a los jóvenes profesionales para que evolucionen en sus puestos.